Es extraña la noche en el mar, es silenciosa y calmada, fría y húmeda, áspera y oscura. Pero a la vez es ruidosa e intranquila, seca y calurosa, suave e iluminada. Es extraño ver y sentir tantas cosas en tan poco tiempo, extraño pensar en una a la vez. Sincronización de segmentos, fragmentos de memoria que aparecen a ratos en flujos inestables, imágenes decaídas y separadas.
Hay tristeza, pena, angustia. Faltan momentos y recuerdos, recuerdos de momentos que jamás existieron. Pero... ¿qué hacer?
Nada que pensar, nada que decir, nada que imaginar... sólo sentarse en la playa, mirar el horizonte, la luna, las estrellas y sentir el viento en su rostro, la arena en sus pies, el agua en su pelo y la bruma en todo su cuerpo.
Luego de esto, saldrá el sol...

Espera, ¿qué es eso que hay ahí? ...
